MICROCUENTO


Erase una vez una diminuta semilla 
que brotó en tierras de penumbras
y llegó a tocar el cielo con los dedos.

2 comentarios:

  1. Un microcuento tan corto como esperanzador. Bello. Un abrazo, Gea.

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  2. Gracias Alfredo.Otro abrazo para ti.

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