RAM DASS



Desplazándose en el mar van dos olas: una grande y una pequeña.

De pronto, la ola grande ve que van aproximándos a la tierra y se inquieta. Entonces grita a la ola más pequeña:

-“¡Oh, no! ¡Ahí delante las olas están rompiendo y deshaciéndose! ¡Vamos a morir!”.

Pero, por algún motivo, la ola pequeña no se siente alterada. Entonces la ola grande trata de convencerla, sin resultado.

Finalmente, la ola pequeña dice:

-“¿Qué dirías que hay ocho palabras, y que si realmente las comprendes y te las crees verás que no hay razón para temer?”

La ola grande protesta, pero a medida que la tierra firme se aproxima se siente desesperada. Está dispuesta a probar cualquier cosa:

-”Vale, de acuerdo, dime las ocho palabras”.

-“Bien”, dice la ola pequeña… “Tú no eres la ola, eres el mar”.