Un par de veces en mi vida, he tenido momentos de claridad absoluta,
cuando por unos breves momentos, unos segundos,
el silencio ahoga el ruido y puedo sentir más que pensar.
Y las cosas parecen tan precisas y el mundo tan fresco.
Nunca pude hacerlo últimamente.
Me aferro a ellos pero, como todo, se desvanece.
He vivido mi vida por esos momentos.
Ellos me llevaron hasta el presente y me doy cuenta que todo es como debía ser.